La adaptación

Buenos días!!

Pues ahora que he conseguido un ratito para escribir una entrada he decidido hablaros de la adaptación al nuevo miembro de la familia y viceversa.

Los hermanitos de babyOliver lo conocieron esa misma tarde (él nació por la mañana), pero como había demasida gente por el hospital tampoco le hicieron mucho caso. Esa noche se quedaron con las abuelas, que vinieron del pueblo para estar con ellos, y al día siguiente fueron de nuevo a ver al hermanito y a mami. Mamá, precavida ella (por decir algo), puso en la cuna del recién llegado bebé un huevo de la famosa patrulla canina, y les encantó el hecho de que el hermano les hubiera echo ese regalo tan majo.

img_20161228_121757

El rubio estando allí pidió teta, y allí tuvimos teta para diestro y siniestro, jeje. Pensé yo que ese tema lo llevaría peor, pero no, lo llevó muy bien. La subida de la leche me dio bastante rápido, y el día que me daban el alta tuve que mandar a maridito a por el rubio para que me descargara un poco, porque estaba fatal! Las enfermeras se reían y decían, mira ya va maridito con el sacaleches de la mami!jiji

En el hospital estuvimos dos días, y cuándo me dijeron que me mandaban a casa (en la hoja que me dieron ponía que con cesárea eran tres días) nose si mi “body” se alegró o se vino abajo. Por un lado genial porque `en tu casa hasta el culo descansa´, y por otro era como…Madre mía de mi vida, con el bebé, más los otros dos enanos sin parar…un día más en el hospital me daba la vida.

Total, que a los dos días estábamos en casa todos en amor y compañía, más las dos abuelas, benditas ellas, que estaban pendientes de todo en todo momento.

Como esperábamos la reacción del príncipe fue maravillosa. Puro amor hacia se hermano, en todo momento queriendo cogerlo, supongo que al ser la novedad, aunque a día de hoy sigue teniendo el mismo interés en él. Le canta, le besa, lo soba, le tose, y un millón de cosas más, cosas que he de decir, me enamoran. De echo ha inventado una canción para él en los momentos en los que llora.

Del rubio la reacción nos ha sorprendido, al menos a mí. La verdad es que estaba acojonada con el tema del bebé, la teta… estaba puesta en lo peor, y contándoselo a la matrona me dijo no…creo que le despertará ternura, y al ver que tú le das teta a él también no se lo tomará como que se la quitan, y pensé…ja! Pero he de decir que llevaba toooooooda la razón del mundo mundial! Resulta que le ha despertado una ternura… Lo besa, el espachurra los mofletes (creo que esto no le hace mucha gracia al bebé, pero el rubio lo hace con todo su amor), le tose también (de echo hemos estado en el hospital y en la pediatra con el bebé más veces que con el príncipe en toda su vida), le lee cuentos… Vamos que estoy enamoradísima de él en estas situaciones en las que derrocha amor.

Pero pasados los cuatro días de rigor, creo que el rubio se desubicó, y pensó… El príncipe es el hermano mayor. El bebé es el pequeño, se puede saber quién cojones soy yo? Y ahí comenzó todo. Papá también estaba en casa en todo momento con el tema de la baja, y ellos en casa también pues eran las vacaciones de Navidad. Osea que todo su mundo estaba totalmente del revés. Y diría, pues que peten a toda esta peña (nosotros) que también les voy a poner el mundo patas arriba. Vaya pollos nos ha montado,, por nada. Porque una mota de polvo se cruzaba en su camino. Pero claro no era llorar….era gritar, que digo gritar… Os suena el capítulo de los Simpsons en el que Bart roba de la comisaría de la policía un montón de megáfonos y los pone uno detrás se otro, dice algo y se rompen los cristales, no recuerdo de si la ciudad entera… Pues así es su boca cuando la espatarra! Increíble. Y claro, pues no quieres escucharlo llorar, y menos así de desconsolado, entonces le ofreces una alternativa, y no la quiere, pero sí la quiere, así que le ofreces otra, y entonces estás perdido, porque no quiere nada de lo propuesto, pero quiere todo, pero no, pero sí, total que piensas, me voy a dar un cabezazo contra la pared, así por lo menos me quedo inonsciente un rato, porque ya no puedo más. Y esto así, cada día durante…nose…casi un mes! Y vas a llevar al mayor a las extraescolares, y te preguntan, y les resumes y te dicen…  Yo estuve así un año! ¿Un año? ¿En serio?  ¿Y has sobrevivido? Porque yo llevaba cinco días y quería suicidarme…

Total, que ahora que el mundo ha vuelto a la normalidad, él también. Sigue con sus cosas, su genio y tal, pero esos numeritos los hemos casi olvidado.

El perro lo ha aceptado, creo que el sólo piensa otro al que quitarle comida cuándo menos se lo espere, porque simplemente lo ignora por ahora.

Y papi y mami lo llevamos genial. Enamorados del bebé, y de los hermanos, porque aparte de los momentos más angustiosos que nos ha echo vivir el rubio, son unos verdaderos amores aquí los criaturos!jejeje

Deciros que babyOliver es súperdormilón y súper tragón, ha engordado dos kilos en un mes, así que imaginaros que pedazo muslos, que pedazo mofletes y que pedazo de amor que tengo en casa.

Alguien alguna vez me dijo prefiero que pasen del bebé a que sean tan sobones con los niños como son tus hijos ( es cierto que les encantan los bebés a ambos), y ahora que los veo, pienso…Pues prefiero un millón de veces que lo cuiden, mimen, toquen y tosan a que no le hagan ni caso. Es un bebé afortunado, porque cada día recibe un millón de besos y eso que no tenemos familia cerca, pero con los besos de sus hermanos debería sentirse el bebé más afortunado del mundo mundial!

Como me dijo mi suegra, es un angelito, por eso nació en navidad.a vosotr@s qe tal os fue la adaptación con un nuevo bebé en casa? Alguna anécdota que contar…!!

 

 

 

 

 

3 comentarios en “La adaptación

  1. En la piel de mamá dijo:

    El mío el pobre no tiene edad para entender nada, y ha tenido días muy tontos en los que ha estado más caprichoso y quejoso. Muchas veces me reclama y me exige que haga las cosas con él y si estoy dándole el pecho al pequeño (que es el 90% del tiempo) pues o le digo que lo haga con papá o tengo que dejar al otro berreando… yo creo que lo estoy pasando peor que ellos con la situación, y me siento culpable todo el tiempo. Supongo que todo es acostumbrarse no? Ya veras que tu rubito con el tiempo también se adapta aunque tenga sus malos momentos (como todos), al final siempre merece la pena 😉

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s